Maternidad

Confesiones de una Mamá Bloguera

Confessions of a Mami Blogger | Live Colorful

Cuando empecé a bloguear, hace cinco años, las cosas eran tan diferentes. No había presión de fotos “profesionales”. Blogging era áspero y simple.

Luego pasó el tiempo, los blogs cambiaron, y en el proceso, me convertí en madre.

Al principio estaba demasiado preocupada por tratar de mantener mi vida igual que antes de que mi bebé llegara. Quería continuar creciendo mi negocio, trabajando en campañas patrocinadas y colaborando con marcas mientras vivía todos los retos de ser mamá por primera vez.

Una gran presión, recuerdo, era tratar de mostrar imágenes bonitas de mi nueva vida constantemente. Era difícil, porque, como muchas de ustedes ya saben, la maternidad no es perfecta. En realidad es bastante complicada y desordenada. Pero estaba obsesionada por capturar todos los recuerdos “bonitos”. A menudo hacía que mi esposo y mi bebé se sentaran y posaran para la cámara, lo cual odiaban, y yo no podía dejar de sentirme culpable por ello.

Tratar de capturar “hermosos” momentos se siente agotador y tonto a veces. Mi niño está creciendo, quiere hacer desastres y retarme frente a otra gente. Y a veces estoy allí, tratando de hacerle posar para fotos, mientras que todo lo que quiere hacer es correr o saltar.

El fin de semana pasado celebramos el segundo cumpleaños de Jaxon. Llegué a casa y me di cuenta de que había olvidado tomar fotos de su fiesta. Llegué a casa sintiéndome culpable y totalmente triste por no tener recuerdos digitales de ese día. Así que tomé un pedazo de pastel y me decidí a recrear el momento sólo para tomar algunas fotos con sus globos y regalos de cumpleaños.

La cosa es que es tan difícil ser una mamá bloguera y no tratar de tomar toneladas de fotos de mi hijo, familia y vida todo el tiempo!

Confessions of a Mami Blogger | Live Colorful

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Incluso cuando es difícil parar, ahora me doy cuenta de que aunque me encanta mirar fotos de mi hijo sonriendo y jugando en mi teléfono y computadora, nunca será lo mismo que mirar su cara delante de mí, mientras el momento sigue ocurriendo.

Como una buena terapia, empecé a tomar fotos rápidas y no planificadas y comencé a apreciar la belleza que hay en caras pixeladas, sonrisas borrosas y videos oscuros. Hay autenticidad en ellos, y un sentido de realidad y honestidad, al igual que los blogs hace cinco años.

¿Eres una mamá blogger también? ¿Cuánto tiempo has estado blogueando? ¿A tus hijos les encanta ayudarte con las fotos o las odia?

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